Ni recuerdo bien cual fué, ni de fecha cuando,
Lo unico que ahora sé, es que dentro de 3 días,
mi hija, la mayor, llegó a sus XV volando.

Hoy martes me visitó la musa, cosa extraña,
Abandonó las noches y y me dijo ofrezco,
Ya no en la noche, sino en esta mañana,
Un poema rico, fragante, soleado y fresco.

A Esli

Cual nube fresca en horizonte,
Cual lirio blanco en la mañana,
Así eres tú pequeña mía, mi hermana,
Haz llegado ya, a la cumbre del monte.

El sol radiante quemará tu frente,
El viento duro, romperá tu calma,
Mas no te rindas nunca, mi dulce alma,
Yo navegué y sigo, duro contra corriente.

Del mirar al pasado, que es habito malisimo,
De la ambición pertináz, otro término suicida,
Siempre huye hija mia, y de tus obras, la atrevida:
Dobla tus rodillas y ora al Altisimo.

Pero basta ya de enredos de la vida,
que no faltará en tu vía, luz y sombra,
Que amigos todos hoy reciben cual alfombra,
Tu carita bella, de mimos y amores, conmovida.

Tus ojos bellos nunca cierres, mi bien,
Que hoy todo tuyo es este día,
De adornos rosas y lleno de alegría,
Pues Dios también trajo su parabién.

Que te hayamos amado
Y la confianza en Jesús:
Nuestro mejor regalo.
Esli: No tropieces, enciende la luz!
Y tu hogar quedará de amor, sellado.

Luis Corona